Foo Fighters más vigente que nunca en su nuevo álbum «Medicine At Midnight»

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7,5 / 10
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La extensa y exitosa carrera de Dave Grohl es sin dudas, una de las más llamativas de la música en la actualidad.
La vigencia de su presente y su legado en el mundo del rock es admirable, y aunque tuvo ciertos altibajos, nunca fue una sombra de lo que alguna vez logró.
Foo Fighters con «Medicine At Midnight» se anima a darle un álbum con matices pop a su discografía, con estructuras bailables dentro de los clásicos riffs grunge de la banda.
La primer canción del disco «Making A Fire», deja en claro las intenciones del álbum, con coros femeninos alegres acompañados de la voz de su hija, Violet.
El primer single continúa la playlist, «Shame, Shame», que seguramente sea la canción más oscura que podemos encontrar. Una adictiva percusión grabada con aplausos se repite constantemente en loop mientras Dave canta uno de los estribillos más contagiosos del álbum.
En «Cloudspotter» tranquilamente podemos visualizar un Cobain cantando, mientras la canción se desarrolla con un aire a Guns N’ Roses, «Waiting On A War» y «Chasing Birds» son las 2 baladas del álbum, una apuntando a la nostalgia y la otra, lleva a los Foo a una nueva forma de balada, más parecida a un soul.
El track homónimo, «Medicine At Midnight», con un ritmo funk, capta automáticamente la atención a mitad del disco, como una especie de descanso para luego arremeter con «No Son Of Mine», uno de los tracks más vertiginosos, recordando un poco a la clásica banda Motorhead.
Probablemente la canción «más Foo Fighters» sea «Holding Poison», que nos lleva directamente a finales de los 90 para sentir que estamos escuchando «There Is Nothing Left To Lose».
El álbum termina con «Love Dies Young», otra optimista y alegre canción que va a un ritmo galopante, similar a «Knights Of Cydonia» de Muse o a «Barracuda» de Heart.
La gracia de «Medicine At Midnight» se centra en jugar con sonidos más alegres y un poco alejados de lo que es Foo Fighters, y lo logran, pero con algún dejo de timidez en la estructuración de las canciones.
Todavía seguimos esperando un disco que iguale o mejore el grandioso «Wasting Light», pero mientras tanto podemos disfrutar de este aceptable último lanzamiento que es perfecto en su duración y tiene realmente canciones interesantes.