Nothing But Thieves no le tiene fobia a nada en su tercer disco de estudio

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Luego de su segundo y aclamado disco de estudio, «Broken Machine», la banda liderada por Mason Conor aún demuestra ese espíritu de superación musical y la capacidad para hacer grandes y frescas canciones de rock.
Con letras que hablan de las injusticias vividas en Estados Unidos, la violencia y visibilidad de las problemáticas de salud mental alrededor del mundo, el quinteto de Southend-on-Sea (Essex), se expresa con personalidad a lo largo del disco, que nunca deja de explorar nuevos matices y ritmos.
Algunas canciones críticas la actualidad que sufrimos, respiran oscuridad y riffs dramáticos y vertiginosos como el tema de apertura «Unperson», una canción que puede ser utilizada tranquilamente para una escena de persecución sobre algún tipo de control del gobierno y escapar, para darnos cuenta que somos completamente vigilados. Sí, todo eso.
«Is Everybody Going Crazy?» tranquilamente podría hablar de la pandemia que se vive a nivel mundial, algo completamente normal, pero la realidad es que la canción fue escrita antes de Marzo. «¿Se están volviendo todos locos?/No puedo comunicarme con vos últimamente/Estamos tan desesperadamente desaparecidos/¿alguien más se siente solo?/Simplemente no puedo ser yo solo/Perdiendo la calma lentamente» canta Conor con una letra casi profética de los tiempos actuales.
Musicalmente es muy rítmica, de momentos nos lleva a «Supermassive Black Holes» de Muse, con riffs que nos recuerdan al clásico pedal Vox Tone Bender y en este caso, los falsetes de Conor son increíblemente perfectos.
La canción que lleva el título del disco, «Moral Panic», comienza suave para cambiar de ritmo aceleradamente, tal como hace el calentamiento global, que cada día afecta más y más al planeta tierra, que de eso habla la canción.
La primer canción emotiva llega del a mano de «Real Love Song», Mason con el corazón roto expulsa todo su dolor para demostrar toda su potencial vocal. Una canción que de momentos nos hace acordar a The Killers y a los mejores momentos de Brandon Flowers, con cantos y sintetizadores amplios.
La oscuridad se hace más presente que nunca con «Phobia», una de las canciones más interesantes del disco; inquieta e impredecible para sentir la adrenalina de la fama y las drogas que expresa la letra. Todo es sorpresas y demuestra que NBT busca nuevas estructuras.
Irónicamente alegre es «This Feels Like the End», otra versátil canción que quizás tiene uno de los mejores estribillos del disco y que su alegría hace contraste con su letra desesperanzadora.
Conor pasa por una ruptura, y la letra de «Free If We Want It» lo deja en claro, una balada que hace retrospectiva para dejar atrás el pasado, aunque frases como «Si queremos», «Solo di las palabras», «Al menos puedo soñar», hablan de que aún no está tan convencido de seguir adelante. Quizás, la canción musicalmente menos interesante del disco.
La emotiva «Impossible» es casi como un vómito de sentimientos (en el buen sentido), en otra balada de amor, pero en este caso aún más dramática, cantada desgarradoramente, donde el dolor se adueña de las letras para expresar el impacto y las consecuencias de estar enamorado.
Al escuchar «There Was Sun», se me hizo imposible no asimilarla a «No Roots» de Faithless, incluso tienen el mismo ritmo y ciertas notas iniciales. Luego de las canciones tranquilas, la canción llega para ponerle ritmo a lo que parece otra canción de amor. «Habia un Sol» podría ser una metáfora a las puntas rubias de su ex-pareja.
Vuelven las críticas a la sociedad en «Can You Afford to Be an Individual?», en este caso dirigidas a la clase política. «Veo que te escondes atrás de un pedestal o de la constitución» deja claro el mensaje, aunque también nos hace una crítica a nosotros mismos, que nos enredamos en la polarización de tener la razón, llevando las peleas a nuestro día diario, cuando en realidad el verdadero enemigo es la clase política. Musicalmente es el viejo Nothing But Thieves, con riffs pesados, baterías ascendentes y Mason utilizando gritos sus gritos directos y guturales.
El disco finaliza con «Before We Drift Away», otra canción de amor, lenta y con guitarras limpias en su mayor parte que explota en violines y para culminar con un «no quiero envejecer».
Cuando hablemos de «Moral Panic» no sé si precisamente hablaremos de su mejor disco, pero sí que es un gran trabajo que no decepciona en lo absoluto. Tiene grandes canciones que van a ser imposibles de olvidar, aunque la segunda mitad del disco quizás tiene algunas que sí.
Si hay algo en claro con la banda, es esa necesidad constante de probar cosas nuevas, salirse de las estructuras y aunque no lo hacen en su totalidad, logran el punto perfecto entre el cambio y mantener la línea musical que a sus fans tanto les gusta.
Nothing But Thieves sigue buscando nuevas identidades y en varios pasajes del disco lo logra y de una manera excelente. 

8/10